Es como cerrar los ojos, dar vueltas y abrirlos de golpe. Sensación de nausea.
Es no tener los pies sobre la tierra, y a la vez tenerlos demasiado atados a ella.
Es no tener cuerda que sujetar mas que la conocida.
Es perderse en pensamientos y no acordarse cómo comenzó.
Calesita de ideas, de luces, colores, imágenes bellísimas.
De pronto se vuelven opacas, color sepia. Empiezan a perderse detalles, pero aún oigo su voz y veo su sonrisa .Y aún hoy me corta el aire. Aún hoy me marea.
Anhelo y espera. Dicotomía de insomnio que distrae a las almas.
Ansiedad por sacar la sortija y dar otra vuelta pero con la satisfacción de haber ganado algo en el camino. Con la sensación de haber obtenido esa vuelta y ya no tener los ojos cerrados.
Sólo pido poder mantenerlos abiertos la vuelta entera para no perderme con el mareo, cuando decida abrirlos.
“Calesita cabecita” me susurra el flaco en el bondi y el semáforo cambió de color.
Verde, amarillo, ROJO.
Estoy barada .Detenida en un tiempo de recuerdos sepia. Hipnotizada acumulo palabras inútiles como alguna vez dijo Julio.
Ahora sólo pido bajar de esa calesita, de esta vuelta sumida en un letargo de miedo.
Sólo pido bajar de este mareo.
