viernes, 30 de septiembre de 2011

mareo.

Es como cerrar los ojos, dar vueltas y abrirlos de golpe. Sensación de nausea.

Es no tener los pies sobre la tierra, y a la vez tenerlos demasiado atados a ella.

Es no tener cuerda que sujetar mas que la conocida.

Es perderse en pensamientos y no acordarse cómo comenzó.

Calesita de ideas, de luces, colores, imágenes bellísimas.

De pronto se vuelven opacas, color sepia. Empiezan a perderse detalles, pero aún oigo su voz y veo su sonrisa .Y aún hoy me corta el aire. Aún hoy me marea.

Anhelo y espera. Dicotomía de insomnio que distrae a las almas.

Ansiedad por sacar la sortija y dar otra vuelta pero con la satisfacción de haber ganado algo en el camino. Con la sensación de haber obtenido esa vuelta y ya no tener los ojos cerrados.

Sólo pido poder mantenerlos abiertos la vuelta entera para no perderme con el mareo, cuando decida abrirlos.

“Calesita cabecita” me susurra el flaco en el bondi y el semáforo cambió de color.

Verde, amarillo, ROJO.

Estoy barada .Detenida en un tiempo de recuerdos sepia. Hipnotizada acumulo palabras inútiles como alguna vez dijo Julio.

Ahora sólo pido bajar de esa calesita, de esta vuelta sumida en un letargo de miedo.

Sólo pido bajar de este mareo.

martes, 27 de septiembre de 2011

Cada día más fina, eh.


En el momento de la encrucijada, se suceden estos factores.  Son un par, lo que pasa es que últimamente no sé un carajo y tiendo a mandar a todos a ese mismo lugar.  
Es más, casi se podría decir que llegué a ese punto pseudo-zen (de qué estaré hablando, me parece que inventé un sintagma) en el que no proyectás nada, simplemente sos. Mirá qué loco, hubo un tiempo en el que salí con alguien a quien le encantaban todas esas huevadas new age, seguro que si escucha mi filosofía de vida última me aplaudiría. Y lo gracioso es que todas esas cosas me parecen una tremenda gilada, qué tanto auto conocimiento, qué tanto auto desarrollo…maneras de decir mi ego es más grande que el infinitocósmicopuntomulticolor.
Llegué a este lugar por cansancio, casi por descarte y ganas de hacer todo más soportable. El temita es que proyecto algo y se va a la gaver, sí que sí. La verdad, si me voy a Colombia, me voy, si me sale un laburo nuevo, que sea, si este imberbe no me habla más y decide que no soy de su interés, que se le caiga el pito.
Chau, me voy a hacer un té verde, sí viste…ahora que ando en esas.

martes, 20 de septiembre de 2011

La más bella historia del amor.

Estoy leyendo para la facu en el laburo ( sisi, cualquiera) , en medio del caos de voces que suben y bajan.
Estoy atenta pero indefensa…al menos no pensé que iba a encontrarme con algo así, tan de golpe:

“Estamos solos ante el abismo de nuestras propias elecciones”
Dominique Simonnet

¿En qué estás pensando ahora?
Sin palabras.

domingo, 18 de septiembre de 2011

ahora


Quisiera poder empezar con algo tan genial como “Pero el amor, esa palabra…”. Sin embargo lo mío es más mundano. Y, sin embargo nuevamente, lo tengo que poner acá, en estas palabras un poco torpes, en estos sintagmas que remiten a clichés o a café con leche dejado por la mitad.
En estos días ciegos de lluvia, parecería que se dibujase aún más claramente, la silueta de su ausencia. Ella ya no es ella. Es lo que falta en mí. Había un momento con pulseras de colores tan ciertos y ahora, no existe nada de eso. No lo encuentro aunque lo busco, lo busco tanto que lo pierdo siempre.  No se trata  de su sonrisa que llevaba en la mía, ni de sus horas fugaces que se escurrían entre mis sueños e insomnios. No. Se trata de este momento en el que miro de lejos y siento de cerca como todo resbala en el paraguas del olvido.

lunes, 12 de septiembre de 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

luces en el piso.

Ay no sé ahora.
Sólo luces en el piso. Círculos luminosos.
Y la bola de espejos que gira. Yo soy una constelación de estrellas y colores.
Entonces beso sus labios rosados. Aunque sea a la distancia. Aún tengo su reflejo y su constelación de espejos. Las luces siguen expandiéndose hacia la pared. Se fueron de mí. Se fueron de él. Las veo en la pared sin rumbo, nuestro amor es como una luz sin rumbo. Y se apagó la luz del cuarto.

viernes, 9 de septiembre de 2011

No sé, digo.

Sabés que no estás lo que se dice bien cuando

A igual distancia entre una cosa y otra, elegís de manera absolutamente inconsciente secar el recién lavado tenedor de la oficina con el papel higiénico, en detrimento del rollo de cocina.