lunes, 25 de junio de 2012

En qué pensabas? [ 1 ]



Es cierto que dentro de nuestras múltiples virtudes , incluyendo el ya harto  conocido sexto sentido femenino (aunque debo confesar que no creo haber  sido poseída por el mismo hasta el momento), las mujeres aún no hemos desarrollado un sistema lógico-pulsional que nos permita desligarnos de nuestras hormonas y de nuestro ímpetu inicial, para ver al hombre tal cuál es. Al menos tal cual es con nosotras en un momento determinado. A continuación,  un  humilde avance en la materia:

Si el tipo te INVITA  a tomar algo y luego, en la cita en cuestión, se desentiende del tema y en una burda maniobra, hace que termines pagando la mitad de la otrora INVITACIÓN; está cantado que eso no va a funcionar.

Quisiera ser menos determinante, de verdad, pero como soy de las personas que sacan la billetera, no de las que amagan; en esta ocasión terminé perdiendo.
Y no hablo de la guita, perder plata no me es tan significativo. Hablo  de pagar un bondi de ida y vuelta y la mitad de una cuenta que incluye comida y un  whisky importado que yo no ingerí. Quisiera ser clara: El tipo esperaba que le pague la mitad .El tipo no rechazó  mi intención, la acepto naturalmente, como si fuéramos amigos.

Entonces, si eso sucede en la primera cita,  considera que es casi un presagio: las posibilidades de que ese sea el comienzo de una relación sana o el inicio de una metamorfosis que roce lo quimérico*, son casi nulas.

No me importa invitar a un hombre, no estoy considerando un argumento del tipo sexista; que no se malinterprete. Estoy hablando del poder de las palabras, o de su sentido social: “te invito a tomar algo a un bar copado que conozco” significa “vamos a un bar, charlamos, vemos qué onda .Ah, y yo pago”.

Insisto, vivíamos a 15 minutos de distancia, no habíamos atravesado procesos de socialización muy distintos…compartíamos casi un mismo habitus, creo yo. Por tales motivos, es bastante obvio que invitar significaba lo mismo para los dos.

Entonces, mujer argentina, si esto te sucedió alguna vez, o te está sucediendo, realiza la  introspección necesaria al momento de volver a salir con el tipo en cuestión. Citando a Irma Jusid: “Cuidate, querete, ojito, ojete”.


* léase, "yo voy a cambiarlo".

sábado, 16 de junio de 2012

posible lógica de su deseo.


Sólo quiere robarte un beso.
Tan sólo quiere que dejes de mirarla y la beses.
No quiere preámbulos, ni meses de contemplación.
No quiere dejar una vez más que el tiempo discipline los cuerpos.
Si todo cuánto quiso fue efímero, porqué vos no habrías de serlo también?
Entonces simplemente besala y dejá de mirarla ahí sentado.
No fijes tus ojos (“hermosos ojos”) en sus movimientos  si no vas a acercarte.
Ya no quiere un deseo fruto de tu mirada, quiere simplemente que suceda.
Quiere ver al deseo desnudo, en su preciosa  e íntima vulnerabilidad.En la expresión inefable de un beso.
No amenaces con tu sonrisa que ya empezó a sentir miedo y comienza a tragar sus palabras. Una vez más, estoica en su imaginación, frágil en sus movimientos.
Sólo quiere que la beses para callar esos pensamientos.