lunes, 10 de septiembre de 2012

saudade


De volver a escribir y estirar un poco las palabras, de a poquito y que no se asusten. Yo te escuché respirar esa mañana de junio y vos me diste besitos en la espalda. Todo está ahí, mientras revuelvo un café con leche de los de siempre, de esos que me encantaría acompañar con medialunas pero qué le vamos a hacer si en mi casa siempre hay tostadas. ¿Y se supone que debería agradecer, no? Digo, si hay gente que ni eso, pero entonces hasta dónde esto que se supone es lo que en verdad queremos…Y otra vez tus dedos dibujándome entera, tanto que me gusta que me mires así y sonrías frunciendo la nariz.

Qué se yo, hay cosas a las que está bueno volver.

lunes, 3 de septiembre de 2012

conejo blanco.



El conejo blanco se sentó a ver el sol.

Se volvió rojo como el fuego.

Sintió un dolor placentero.

Miró fijo al sol, a los ojos lo miró.

Vio caer la miel desde el cielo.

Mientras quemaba su pelaje soñaba fantasías de color azul.

El conejo blanco apretó sus dientes y apuntó su flecha al sol.

Vio el blanco, un verde y el azul. Luego sonrió al calor de su sombra.

El conejo rió tras su última bocanada para luego partir con el humo de su cigarro.

Para luego partir y ocuparlo todo. Para ser el todo.

Se fue saltando para nunca más volver dejando arco y flecha allá lejos, en su sombra.