Podés ir mirándote en el bondi con alguien durante todo el periplo. De hecho, podés dudar de la existencia de esa atracción mutua .Pero todo se define si al final, después de que toca el timbre , se da vuelta y te mira para cerciorarse de que eso que tuvieron por minutos eternos era real.
viernes, 30 de diciembre de 2011
verdades urbanas.
jueves, 29 de diciembre de 2011
espejito.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Lo bueno de ser soltera I
Psicóloga:- Bueno, y ¿cuál es el lado positivo del fin de la relación? , ¿Qué rescatas de lo vivido?
Mi perfil optimista: - mmm, no sé…no lo pensé con detenimiento todavía. Ah, si, que no me tengo que depilar tan seguido.
(El aumento de rapidez en mis respuestas, anula un gran porcentaje de la profundidad de las mismas).
martes, 13 de diciembre de 2011
Al Sr. Freud: favor de analizarme esto
-Sí, pasá Sofía.
-Es porque llegó un fax del baño. Digo...del banco.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
el flaco
gastaron tu voz
los astros temblaron sin saber
amaste y dormiste
y el sol se alejó
y tu amor es una vieja medalla
y tu amor es una vieja medalla
los puentes del cuerpo
silbaron en vos
las bayas cayeron
por tu piel
miraste y no viste
y el sol se alejó
y tu amor es una vieja medalla...
sábado, 19 de noviembre de 2011
Diría Onetti:
-Tómese unos tragos de caña y se va a sentir mejor. A mí también me ocurre algo parecido. Pero es al principio, después pasa.
-Y ahora, además, pienso en el viento. Mientras reventamos de calor se acerca Santa Rosa con su tormenta. No puede demorar. Pero ¿quién adivina para qué lado soplará el viento?"
Juan Carlos Onetti, Dejemos hablar al viento.
lunes, 14 de noviembre de 2011
las habladurías del mundo
- ¿Qué le pasa?
- Quizás sólo quiera llorar. Tal vez sólo necesite llorar hasta quedarse dormida
- No creo que esté demasiado despierta igual
- Sucede que se detiene en besos efímeros, en miradas furtivas y unos labios enlazados que se separan cada semana.
- En mi opinión, en estas horas de letargo, una noticia de él aún logra perturbar su ensoñación. La hace despertar de mal humor y con un grito reprimido en el medio del pecho.
- Y eso que no es de callar
- Tendría que llorar y dejar que se laven las palabras hasta formar nuevos sintagmas.
- Palabras y besos, efímeros todos ellos. Como malditos. Quién no los ha aborrecido.
- Palabras que mueren en la noche, que se vuelven nubes en un día sin sol.
- Efímeras, engañosas. Ya no le interesa escucharlas, ahora necesita una caricia y abrazo.
- ¡Qué callen les digo!
martes, 8 de noviembre de 2011
sub-consciente sub-acuático
lunes, 7 de noviembre de 2011
sólo un dolor de cabeza.
Y llegó el día en que el habitus se hizo carne. No comprendo lo que hago, no sé porqué lo hago, y justo en este instante dejó de ser inconciente. Y comenzó a molestarme.
Y grita y me toca el hombro de manera insistente. Masca chicle con la boca abierta y zumba como una mosca. Típica mosca de mierda que te perturba la concentración. Y ya no puedo seguir leyendo.
No quiero estar acá. Ahí tenes, ves? Una certeza.
Seguí una melodía y me dejó en cualquier lado. No sé dónde estoy. Solo sé que me dejó lejos del punto de partida -si es que existe tal cosa-. Ahí tenes, ves? Otra certeza. Justo ahora que tanto hacen falta.
Percibo una realidad diferente. No sé de donde viene pero la huelo. Como se huele una lluvia pronta a desfallecer sobre nuestros cuerpos un lunes a las siete de la tarde desde la ventanilla del 60 en Plaza Italia.
Y ahora no puedo abrirlas fácilmente y el aire se vició y me sigue la mosca de mierda.
De repente empieza a sonar una música nueva, sin letra pero vuela alto, eh.
Estoy en puntos suspensivos. Justo arriba del segundo punto. Y cierro los ojos y bailo frenéticamente, intentando encontrar las notas dispersas en el aire.
Me despojé de las certezas -si es que alguna vez estuvieron aquí- , pero aun intento abrir la ventana para liberar a la mosca de mierda. Quizás cuando empiece a bailar con los ojos abiertos-o entreabiertos-. Tal vez así logre cruzar los puntos suspensivos y ya no me moleste tanto.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Un poco menos azul
Parece absurdo, pero te llevaste algo el día en que te dejé irte como vos querías. Y no hablo del amor-escrito-en-mayúsculas (aunque tal vez lo fueras) porque yo de eso no sé si entiendo mucho, sólo siento que con tu sonrisa de lado, levantarse a la mañana y apagar el despertador, viajar en subte, y hasta comer una tostada era distinto. En fin, esas cosas y en esos términos.
Te juro ya no se qué hacer. Y es que no me levanto más con lágrimas en la almohada, en el cubrecama, en el lavatorio. Es este vacío calmo, de los que transcurren pájaros y trenes por delante en una ciudad inquieta, y yo acá detenida en julio-agosto. Entonces es tan simple como recordar una siesta, saberme dormida y saberte presente al momento de despertar. Digo, siento que podría fumarme un cigarrillo (eso que no me gustan) y mirar de vuelta por la ventana de mi casa que no es más.
Cosas de nada, cosas de todo, cosas que no son. No son más de ninguna manera, al menos ninguna que te incluya.
Y si demoré estas líneas es porque sé que son las últimas, me gustaría contarte tantas cosas, como que encontré un poco demasiado tarde ese saludo que nunca te pude decir, el que estaba hecho un poco de adiós y otro poco de te quiero.
Quedate con tus vueltas, fueron siempre tuyas, no mías. Yo siempre supe que te quise tanto, lo supe en esa tarde de galletitas, té de durazno, besos y versos de Cortázar, así todo mezclado, y lo sé ahora, cuando por fin, miro a tus ojos y no los veo en los míos.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
epifanía.
jueves, 27 de octubre de 2011
maybe
domingo, 23 de octubre de 2011
Leyendo a Barthes.
Una tarde, entre mates y apuntes, entendí qué lugar ocupaste en mi vida:
“El Objeto es una especie de mediador entre el hombre y la acción […]
no puede existir para así decirlo, un objeto para nada, […] tienen siempre una finalidad estética.”
Y todo se volvió claro. Y sonreí.
lunes, 3 de octubre de 2011
sin título.
Todavía no sé en qué forma, pero no es la misma, de eso estoy segura.
Mi energía va a dejar de sostener una imagen falsa. El telón se cayó y vos quedaste del otro lado.
Te quedaste con tus mambos, con tu coro de ángeles, pero sin el disfraz que inventé para vos. Dejaste de ser ficción para volverte real.
Yo ya no miro más el escenario esperando que aparezcas.
Ahora trabajo en un libreto propio. Volví a escribir para mí.
Te quite la existencia (ficcional, no real, claro está), cambié tu papel.
Dejaste de ser protagonista, ya no sos tampoco el actor invitado.
Te quedaste detrás del telón, ya sos sólo una función.
Hagamos un poco de plagio: Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
Aplausos.
viernes, 30 de septiembre de 2011
mareo.
Es como cerrar los ojos, dar vueltas y abrirlos de golpe. Sensación de nausea.
Es no tener los pies sobre la tierra, y a la vez tenerlos demasiado atados a ella.
Es no tener cuerda que sujetar mas que la conocida.
Es perderse en pensamientos y no acordarse cómo comenzó.
Calesita de ideas, de luces, colores, imágenes bellísimas.
De pronto se vuelven opacas, color sepia. Empiezan a perderse detalles, pero aún oigo su voz y veo su sonrisa .Y aún hoy me corta el aire. Aún hoy me marea.
Anhelo y espera. Dicotomía de insomnio que distrae a las almas.
Ansiedad por sacar la sortija y dar otra vuelta pero con la satisfacción de haber ganado algo en el camino. Con la sensación de haber obtenido esa vuelta y ya no tener los ojos cerrados.
Sólo pido poder mantenerlos abiertos la vuelta entera para no perderme con el mareo, cuando decida abrirlos.
“Calesita cabecita” me susurra el flaco en el bondi y el semáforo cambió de color.
Verde, amarillo, ROJO.
Estoy barada .Detenida en un tiempo de recuerdos sepia. Hipnotizada acumulo palabras inútiles como alguna vez dijo Julio.
Ahora sólo pido bajar de esa calesita, de esta vuelta sumida en un letargo de miedo.
Sólo pido bajar de este mareo.
martes, 27 de septiembre de 2011
Cada día más fina, eh.
martes, 20 de septiembre de 2011
La más bella historia del amor.
Estoy atenta pero indefensa…al menos no pensé que iba a encontrarme con algo así, tan de golpe:
“Estamos solos ante el abismo de nuestras propias elecciones”
Dominique Simonnet
¿En qué estás pensando ahora?
Sin palabras.
domingo, 18 de septiembre de 2011
ahora
miércoles, 14 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
domingo, 11 de septiembre de 2011
luces en el piso.
viernes, 9 de septiembre de 2011
No sé, digo.
viernes, 26 de agosto de 2011
jueves, 25 de agosto de 2011
Ahora que cada vez creo menos
Cada vez creo menos. No sos vos, es otra voz, son otras manos y otros besos, pero estás ahí, cada vez que cierro los ojos.
Cada vez creo menos y eso me asusta.
Respiramos el mismo aire, pero vos no estás cuando abro los ojos.
Porque no estás ahí afuera, estás acá adentro.
Cada vez creo menos y eso me duele.
Un juego de comparaciones que no sirve de nada. Un recuerdo al que recurro cada vez que reconozco la distancia que nos une.
Cada vez creo menos y ya no quiero besarlo.
Quiero estar recorriendo imágenes a gran velocidad. Gritar desde adentro.
Quiero sentarme y ver como pasan los árboles, las casas y los autos. Contemplar las luces de la ciudad y nublar la vista en alguna de ellas. Quizás ahí te vuelva a encontrar.
Cada vez creo menos y eso no me gusta.
Son otras caricias, son otros abrazos los que me envuelven en un silencio necesario.
Y te veo a vos, un punto luminoso en la ciudad. Frío, miedo, ganas de salir a caminar.
Si tan sólo pudiera reconocer una puerta para salir, no para escapar, para salir y ver otro mundo. El mundo del que él me habla.
Cada vez creo menos y en ese universo de desconfianza y miedo estás vos.
Y él me toma la mano y me dice cosas lindas, pero muero de miedo.
Y ahora, que cada vez creo menos, él me pone suavemente sobre su pecho y entrelaza sus manos en mi pelo, frío por la noche, y por todo.
Prefiero cerrar los ojos y pensar que estoy sola, que tengo su calor y sus caricias, pero estoy sola.
Ahora que cada vez creo menos.
miércoles, 24 de agosto de 2011
De cuenta que
Yo buscaba la verdad en otros ojos de auras de colores, entonces te conocí y quise entender ese silencio muy tuyo y que me gustaba tanto, en especial en las noches de mandalas y verano. Te juro no sé qué esperabas y ni siquiera estoy hablando de mí (y estoy hablando de mí). A veces cuando jugamos a que nos conocemos casi puedo ver tus manos entre las mías. Entonces sólo sé que no estás cuando es de día, y la mesa con la silla me mira así, así de vacía.
sábado, 20 de agosto de 2011
mi café
Mientras revuelvo el café, y el azúcar se mezcla con ese agua oscura y caliente, te veo.
No es un recuerdo, sos vos. El mismo que me espera detrás de una pared llena de afiches con su sombrero del 900.
Cierro lo ojos y siento tu respiración por debajo de mi mentón. Siento tus manos creando huellas en mi espalda, y también te veo a vos. “Había un mundo” me decís y los peces de tu ventana tienen más colores que cuando llegué.
A oscuras pero iluminados por un reflejo de luz, te veo a vos, hablándome.
Aparecen el Principito y el zorro, y delante de ellos, mirándome de reojo, me confesas que estás contento de haberme conocido en tu hoy
Te veo ahora en mi taza porque sos un poco así, te mezclas entre el azúcar y el café, te perdes en mi cabeza.
Te pierdo en imágenes, entre palabras, luces y tierra, pero por suerte te encuentro en mi café. Ah, y también cuando despierto.
viernes, 19 de agosto de 2011
Mi hermano es metafísico-Parte 2
Momento que involucra a mi hermanito Toribio (6 años), a su mamá Silvia y a Cata (pongámosle 2 años).
Toribio: Mamá, estoy cansado de que Cata me siga a todos lados. Quiero que se muera.
Silvia: No, Tori, eso no se dice, es muy feo y triste…
Toribio: ¿Por qué? Si lo malo no es morirse, lo malo es matar.
(…)
¿Aplausos?
Mi hermano es metafísico-Parte 1
¿Cuál es la pregunta que se hace cuando no se sabe qué preguntar?
Faaaaaaaaaa.
