Entre puertas extrañas me asomo
y miro los rostros borrosos
que de a poco se aclaran.
Avanzo a tientas,
pero avanzo
y ya no sé si tengo insomnio
o es que estoy medio dormida
entre los días.
Algunos miedos o por qué no
la inercia
se sostienen y me llenan
de lágrimas
que a veces caen
y otras quedan flotando en un papel,
y yo las siento temblar en el aire.
jueves, 4 de julio de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
condensación.
Despiértate despacio que quiero ver cada uno de tus gestos antes de que
abras los ojos.
Quiero detenerme en tus formas, tu boca, tu nariz.
Quiero ver tu expresión calma, tus pestañas largas, tus lunares, las
marcas de tu piel.
Deseo contemplar tu rostro,
con sus sombras y su luz, hijas del sol
que entra por la ventana del cuarto.
Déjame acercarme con movimientos suaves hasta respirar tu mismo aire. Quiero
sentirte cerca mientras el día aún espera ser.
Y entonces decido beber de tu
néctar mientras tus ojos permanecen cerrados, atrapados en algún sueño.
Y mis manos dibujan formas en tu espalda, cálida por nuestros cuerpos
bajo las sábanas. Sonreís con los ojos cerrados, sonrisa sin dientes. Un placer te alcanza.
Apoyo mis labios para recorrer el camino que mis manos comenzaron a
crear. Beso tu espalda sin mirar. Tu sonrisa sin dientes deja una marca en tu mejilla. Y el placer te
alcanza otra vez.
Despiértate despacio, que este amanecer nunca termine. Deseo compartir
el instante onírico de tus mañanas mientras pueda, mientras dure.
Despiértate despacio.
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