Podés ir mirándote en el bondi con alguien durante todo el periplo. De hecho, podés dudar de la existencia de esa atracción mutua .Pero todo se define si al final, después de que toca el timbre , se da vuelta y te mira para cerciorarse de que eso que tuvieron por minutos eternos era real.
justo ayer se dio el debate acerca de si se puede o no levantar en un transporte público: El subte, casi imposible; en el bondi, ayuda si tenés un libro (no un apunte de la facultad) en la mano, y lo lees, pero estás atento a tu alrededor. Creo que se da muy poco pero existen contadas oportunidades.
ResponderEliminarSe dan muchas miradas, es verdad, y te cercioras cuando miras antes de bajar. Pero en ese periplo, para que esa atracción sea real y se confirme tiene que darse de una manera muy espontánea, combinándose conjuntamente varios factores: coincidir el destino, más o menos la zona; que el libro toque algún punto en común de ambos, y creo, mejor de noche y en verano.
y obviamente, sacar algún dato en tan breve tiempo.. al menos que sea en el 60. Ahí sí hay tiempo.. Saludos!
jajajaja en el 60 hay tiempo, es verdad, pero nunca pasé de miradas furtivas ahí.
ResponderEliminarDe todas formas sólo una vez concreté una conversación después de un juego de miradas...Eso afirma dos hipótesis ( al menos desde mi realidad):el contacto es ese, único, breve y espontáneo o soy muy mala en esto de leer libros y mirar al mismo tiempo jajajaj
Pa sumarme al debate , creo q es posible levantar en un medio de transporte y siempre es una buena historia para contar entre amigos...
Cheee , abusando un poco del medio y dando por sentado que vas a volver a entrar al blog: ¿Qué pasó ayer?
Gracias por la pasada =)
Saludos Santi!
jaja. Una vez viajando en el colectivo, al lado de mi asiento estaban una chica y un chico hablando. Luego de que se baja la chica, el chico me da el mail de la chica en un papelito. Me sentí levantado en el bondi. Se que fue un hecho insólito y casi imposible que se repita. Sin embargo me di cuenta de que ese es un buen método: ante las miradas furtivas y el poco tiempo que se da en el transporte, sería bueno tener preparado un papelito con el mail, quizá con algo ingenioso escrito, y dárselo a quien corresponda en ese encantamiento fugaz.
ResponderEliminarDespués, lo de leer y mirar, no me pasó nunca. Quizá también porque no leo mucho en los viajes.
Una vez leyendo en el subte un libro de German Hesse, una señora adulta (abuela), me preguntó qué estaba leyendo, y salió una linda charla. A ella también le gustaba mucho el autor.
Jaja, sí. Estamos abusando del medio. Para estas cosas existe el facebook, ja. Me da verguenza decirlo, pero perdí el buque. No puedo ser más colgado. Leí el boleto que decía a las 5:30. Pero no vi el otro que decía a la 1. Por suerte, se apiadaron de mi y me lo cambiaron para la noche siguiente, sin cobrarme nada. Una maza.
Nos estamos viendo Dani.
besos!
Faaaaa, qué buena jugada la de la mina! Igual hubiera sido mucho más admirable si te lo daba ella directamente, eso sería genial.
ResponderEliminarEn mi caso se me acercó un pibe q andaba en una nube cósmica( si no están locoS no se me acercan jaja) y me leyó algunas cosas que escribía, me pidió un beso en el cachete y la remató regalándome la pluma de algún ave jajajaj
Leo en los viajes pero nunca me pasó lo que a vos.Igual comparto eso de la generación de lindas charlas.Me ha pasado y está bueno.
Jajajjajaja, jodimos con que algo así te había pasado, no te lo puedo creer! Pero que buena onda que te lo reconocieron.
Abrazo Santi!