jueves, 18 de agosto de 2011

manzana entre los dedos

Y ahora tengo manzana entre los dedos.
Pecado de un sábado a la noche. Besos indecentes. Bellísimos.
Abro el grifo y veo el agua caer, llevándose las pruebas que me incriminan.
Comienzan a borrarse las letras, el papel se deshace ante mis ojos.
“Esta noche fui feliz, P.”.
Mi mirada queda sujeta en un punto. No puedo fijar la vista en otra cosa. La mente quedó detenida y un cúmulo de pensamientos banales gira alrededor de algo importante, de algo central que desconozco en este minuto de desconcierto. La saliva amenaza con salir por mi labio inferior. Se detiene. De pronto soy conciente de estar perdido en un punto, en la hoja de papel que ya no es más, pero no puedo parpadear. Luego de unos segundos, vuelvo a la idea central.
Y a la manzana entre mis dedos.
Si tan sólo pudiera dejar de recordar ese primer beso. Y el segundo. Y los que siguieron.
Sucesión de pecados rojos.
Sumergido en una sopa de letras, palabras mojadas, destrozadas por el temporal.
“fui feliz, P”
Y aún tengo manzana entre los dedos.
Recorro un espacio cualquiera, recupero recuerdos y vuelvo a abrir el grifo.
Agua, manzanas y palabras llevadas por la corriente mal intencionada.
Es como intentar abrir los ojos  mientras nos cae el agua de la ducha.
Así de difícil.
No quiero mirarla. Temo que mi mente se detenga a través de mi  mirada y esta vez no pueda escapar del pensamiento central y sus banalidades circulares.
Tengo manzana entre los dedos y no puedo mirarla.
Suena el timbre y me sonríe. El amor en sus ojos me hace sentir sucio… y otra vez esa puta manzana entre los dedos.
Mañana se lo cuento. Hoy quiero sentir por última vez su  mirada silenciosa.
Quiero apoyar mi cabeza debajo de su mentón, y sentir su la fusión maravillosa de sus latidos y su respiración.
Mañana en el desayuno quizás. O después de la cena.

2 comentarios:

  1. Monsieur sospechofruta permitame decirle que ahora inevitablemente buscare en la gente la manzana entre los dedos, ya que de otro modo me sentiria tonta al saber que solo usted y yo andamos por la vida con ella. Las manos, ahora solo mirare manos.

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