- ¿Qué le pasa?
- Quizás sólo quiera llorar. Tal vez sólo necesite llorar hasta quedarse dormida
- No creo que esté demasiado despierta igual
- Sucede que se detiene en besos efímeros, en miradas furtivas y unos labios enlazados que se separan cada semana.
- En mi opinión, en estas horas de letargo, una noticia de él aún logra perturbar su ensoñación. La hace despertar de mal humor y con un grito reprimido en el medio del pecho.
- Y eso que no es de callar
- Tendría que llorar y dejar que se laven las palabras hasta formar nuevos sintagmas.
- Palabras y besos, efímeros todos ellos. Como malditos. Quién no los ha aborrecido.
- Palabras que mueren en la noche, que se vuelven nubes en un día sin sol.
- Efímeras, engañosas. Ya no le interesa escucharlas, ahora necesita una caricia y abrazo.
- ¡Qué callen les digo!
me encanta este dolor!
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