Entre dos mundos,
No hay ninguno.
Yo no estoy allá y eso es obvio
Pero tampoco estoy acá.
Cuando el color se desvanezca en el alba,
Al menos el consuelo de las palabras en papel
Al menos la tinta,
Que vuelve a surgir en esta hora azul.
Para dormir en el fondo del arroyo,
No hace falta cerrar los ojos.
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