-que aparezcan músicos al vagón a ponerle onda a la tarde.
De las cosas perturbadoras que te pueden pasar en un tren:
-que la vieja al lado tuyo te tire cuando terminan de tocar un "ay, estos chicos...trabajar nunca ¿no?"
De las cosas que me arrepiento de no haber dicho en un tren:
"Discúlpeme señora, pero según Foucault, el trabajo no es la esencia del hombre. Justamente la meta del biopoder consiste en construir esta figura del trabajador, para poder así ligar a los cuerpos de un modo controlado al aparato de producción capitalista."
Y chupate esa mandarina.
¡Genia! Otra: "Usted, señora... reflexionar antes de hablar al cuete nunca, ¿no?"
ResponderEliminarJaja ¡Esa hubiera estado muy bien también, Vero!
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ResponderEliminarMuy bueno amiga.Ahora bien, creo que deberíamos considerar que la facultad está comenzando a enfermarnos!Jajaja
ResponderEliminarSe está tornando grave...jajaja
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